Flora y vegetación del Alto Oja (La Rioja)

  1. Gonzalo García-Baquero Moneo
Zuzendaria:
  1. Cipriano J. Valle Gutiérrez Zuzendaria
  2. Javier José Loidi Arregui Zuzendaria

Defentsa unibertsitatea: Universidad de Salamanca

Fecha de defensa: 2003(e)ko urria-(a)k 02

Epaimahaia:
  1. Salvador Rivas Martínez Presidentea
  2. Miguel Ladero Álvarez Idazkaria
  3. Itziar García Mijangos Kidea
  4. Jose Antonio Fernandez Prieto Kidea
  5. Florentino Navarro Andrés Kidea
Saila:
  1. BOTÁNICA Y FISIOLOGÍA VEGETAL

Mota: Tesia

Teseo: 102672 DIALNET

Laburpena

En el presente trabajo se catalogaron los taxa de plantas vasculares y se describieron los tipos de comunidades vegetales y los procesos de sucesión y zonación de la cuenca alta del río Oja, una comarca montañosa de la Sierra de La Demanda (Sistema Ibérico Septentrional, Península Ibérica). En este territorio, que tiene 250 km2, la cota máxima alcanza 2.270 m (pico San Lorenzo) y la mínima 712 m (Santurde de Rioja). En su curso hacia la Depresión del Ebro, el río Oja discurre por una cuenca en la que se distinguen dos unidades geomorfológicas: el núcleo meridional paleozoico y una orla septentrional mesozoica (cubierta en su piedemonte por materiales del Terciario), que se interpone entre el mencionado núcleo y la Depresión del Ebro. El macrobioclima es templado oceánico submediterráneo: se han reconocido tres termotipos (suprasub-, orosub- y criorosubmediterráneo) y dos ombrotipos (húmedo e hiperhúmedo). El Alto Oja forma parte del sector fitogeográfico denominado Oroibérico-Soriano. La flora se prospectó usando un muestreo basado en un análisis teselar previo. Se elaboró un catálogo florístico y se estudiaron las áreas de distribución y las formas vitales de la flora. Se identificaron más de un millar de especies y subespecies, valor que supone, aproximadamente, el 40% de la flora presente en la Comunidad Autónoma de La Rioja; esta riqueza es ligeramente superior a lo que cabría esperar en función del tamaño de su área. Se trata de taxa europeos (en especial, atlánticos) y mediterráneos (en especial, orófitos occidentales), además de algunos boreo-alpinos y numerosas especies de amplia distribución. Existe, finalmente, un notable contenido en taxa ibéricos endémicos que son, básicamente, estirpes silicícolas ibéricas orófilas y pirenaico-cantábricas basófilas. El muestreo de las comunidades vegetales y el análisis de los datos se hizo empleando la aproximación de Braun-Blanquet; ademá