La recepción de Góngora en Ricardo Molina, Pablo García Baena y Julio Aumente. Análisis e implicaciones críticas

  1. PRIETO ROLDÁN, JUAN MARÍA
Zuzendaria:
  1. Joaquín Roses Lozano Zuzendaria

Defentsa unibertsitatea: Universidad de Córdoba (ESP)

Fecha de defensa: 2018(e)ko maiatza-(a)k 11

Epaimahaia:
  1. José Enrique Martínez Fernández Presidentea
  2. Celia Fernández Prieto Idazkaria
  3. Juan Antonio González Iglesias Kidea

Mota: Tesia

Laburpena

La recepción de Góngora en Ricardo Molina, Pablo García Baena y Julio Aumente. Análisis e implicaciones críticas DE D. JUAN Mª PRIETO ROLDÁN. 1. INTRODUCCIÓN O MOTIVACIÓN DE LA TESIS Esta tesis analiza e interpreta la cuestión del gongorismo en el grupo «Cántico» a través de la influencia de Luis de Góngora en la producción de Ricardo Molina, Pablo García Baena y Julio Aumente. El objetivo de la tesis es confirmar o refutar esa presencia gongorina que, frecuentemente, se ha atribuido al grupo sin haber profundizado en aquellos lugares concretos de la producción de sus integrantes que podrían contener dicha huella. A pesar de la cantidad de estudios dedicados al grupo y, en especial, a Pablo García Baena y Ricardo Molina, no existe ningún trabajo de conjunto que haya reflexionado con rigor y detenimiento en esta vía. 2. CONTENIDO DE LA INVESTIGACIÓN En el capítulo I, a partir de la revista Cántico y de los textos en prosa de Ricardo Molina, se reconstruye una presumible poética del grupo, en la que se advierte la influencia de poetas y tradiciones muy diversas (Garcilaso, San Juan de la Cruz, Paul Claudel, Whitman, Eliot, Juan Ramón, los poetas del 27, etc.). En estos primeros testimonios, se confirma que Cántico reserva ya un lugar privilegiado a Luis de Góngora, cuya poesía se concibe como un auténtico canon de perfección. Asimismo, en el capítulo se reflexiona acerca de la posible influencia de Góngora en la obra de Ricardo Molina, centrándose en las Elegías de Sandua. No obstante, no encuentra ninguna presencia significativa en la trayectoria poética del pontanés, acaso la descripción de lugares de la naturaleza cordobesa que pudieron frecuentar Góngora y, siglos después, los poetas de «Cántico». En el capítulo II, se analiza la obra de Pablo García Baena, el poeta del grupo al que se ha atribuido con mayor intensidad la mencionada influencia. Se encuentran dos vías, a partir de su relación con la palabra, que pueden desembocar en Góngora: el neoplatonismo que le vincula a la tradición petrarquista; y el neorromanticismo, cuyos rasgos no solo lo relacionan con dicha tradición sino con poetas como San Juan de la Cruz o Luis Cernuda. No obstante, el capítulo apunta a la importancia del Modernismo, una clave que, frecuentemente, se ha asimilado al adjetivo barroco, ya que ambas propuestas coinciden en la búsqueda de la belleza a través de un nuevo lenguaje. Así, donde se identifica la presencia barroca, podría tratarse, en ocasiones, de la influencia modernista, por ejemplo de la obra de Gabriel Miró. En cualquier caso, la presencia de Góngora, y la mirada a lugares muy diversos de su obra, se advierte en obras como Rumor oculto, Almoneda, Antes que el tiempo acabe y, sobre todo, Fieles guirnaldas fugitivas, donde se confirma un mismo ideal constructivo y de perfección. En el capítulo III, se realiza un acercamiento a la figura de Julio Aumente, quizás uno de los poetas del grupo cuya obra es menos conocida por la crítica. El capítulo aporta el testimonio inédito de su libro Nízam, en cuyo primer poema ya se comprueba la huella de la obra de don Luis. Así, más adelante, esta misma influencia la advertimos en la sólida presencia de Góngora en los sonetos de su obra El aire que no vuelve, a algunos de cuyos borradores mecanografiados hemos tenido acceso en el archivo de Rafael Inglada, comprobando la presencia de lemas gongorinos en aquellos poemas, que, presumiblemente, Julio Aumente pudo presentar a concurso. Por otro lado, el capítulo se centra en una nueva vía para profundizar en la obra de Aumente en dicha influencia gongorina: el humor en la segunda época de su producción, en la que el desengaño del poeta de «Cántico» tiene como consecuencia una poesía que nos recuerda a la del Góngora más satírico y burlesco. 3. CONCLUSIÓN Los poetas de «Cántico» coinciden con Luis de Góngora en un anhelo transgresor de renovación del lenguaje, encontrando a don Luis en la búsqueda de la belleza y la perfección. Junto a la sólida influencia de otras tradiciones (Romanticismo, Modernismo, generación del 27), se confirma, efectivamente, la influencia de Góngora en los poetas del grupo, especialmente en Pablo García Baena y Julio Aumente. Es quizás, este último, el poeta del grupo en el que se manifiesta de manera más explícita el desarrollo de una poética gongorina, hecho que abre nuevas vías para los estudiosos gongorinos, así como para la investigación sobre Julio Aumente.